Tell Magazine Interview, January 2016

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[Interview reproduce in its entirety from Magazine Tell, January 2016 / Entrevista en revista Tell, Enero 2016, reproducida en su integridad]

Creativa e integral

Fernanda Oyarzún, Ph.D Biología y artista.

Por Soledad Posada M./ fotografía Sonja San Martín D.

 

Cerámicas con la forma de microorganismos, esculturas de peces que representan su migración evolutiva y dibujos de diversos animales, son algunas de la obras que la bióloga, investigadora y docente, Fernanda Oyarzún, realiza en su día a día y paralelamente a su trabajo científico.Tell_desembocadura

En ella, la unión ciencia y arte se da en forma natural, porque ha convivido con ambos desde pequeña, un mundo por descubrir y que hoy transmite a sus alumnos grandes y chicos, que encuentran en esta mezcla una forma diferente de aprender, más lúdica y entretenida.

 

Gentil y reflexiva, la científica Fernanda Oyarzún combina el arte y la ciencia, logrando una perfecta armonía en dos áreas que, a simple vista, parecen muy disímiles, pero cuyas visiones están estrechamente ligadas.

 

¿Cómo fue tu infancia?
Bien citadina. Viví en Santiago hasta los veintiún años. Me gustaba ir al colegio y aprender, tenía buenos amigos y era buena alumna. En mi casa me estimulaban a pensar y hacer cosas creativas y me daban la oportunidad de tener mis propias ideas y pensamientos. El estudio nunca lo sentí como una obligación; sí sabía que era una responsabilidad y que mis padres se esforzaban mucho por darnos una buena educación.

 

En mi casa había muchos libros de cómo funcionan la cosas, literatura, ciencia y arte. Hacíamos manualidades con mi mamá, y con mi hermano mayor construcciones, obras de teatro y diseñábamos nuestros propios juguetes. Los dos terminamos vinculados al arte de alguna manera, y el tener el espacio para ser creativos en casa y con nuestros juegos fue fundamental.

 

CONSERVAR, AMAR, ENTENDER

 

¿De dónde nace tu amor por la naturaleza?
La naturaleza siempre me ha asombrado, me llena, me estimula y me da mucha paz. Jugábamos bastante al aire libre, tuve gatos, perros, hámsteres y conejos de mascota. Aunque nuestro tiempo en contacto con la naturaleza más “salvaje” no era más que en algunas vacaciones, siempre me quedaron grabados; con el tiempo fui buscando esos espacios cada vez más. Siempre me pareció mágico ver los animales en su hábitat, pero todo tipo de animales, como aves, estrellas de mar, murciélagos, anémonas. Me fascinan especialmente aquellos animales que son invisibles a los ojos y que hay que ver con lupa y microscopio. La vida pareciera encontrar formas infinitas de existir y eso es realmente maravilloso.

 

¿En qué te inspiras para tus creaciones artísticas?
Me inspiro en lo que estudio, en los animales, los que veo día a día durante mis investigaciones, y los que he visto sólo una vez o quisiera ver. Principalmente, en lo que me asombra y quiero entender más. Hay organismos, ideas y formas que me atraen y después no puedo dejar de pensar en ellas y tengo que empezar a dibujarlas o hacerlas escultura. También, a veces, es la necesidad de comunicar, de mostrar algo especialmente en contexto educativo. Y es que para mí las formas de los seres vivos y sus comportamientos son alucinantes… me va a faltar vida para hacer todos los proyectos que quiero.

 

¿Qué quieres transmitir a quienes ven tus obras?
La belleza de la biodiversidad, y hablo de belleza en la forma más profunda e inclusiva posible, eso que va más allá de la superficie. Quisiera despertar curiosidad, preguntas y diálogo entre las distintas maneras de generar conocimiento.

Para producir cambios y conciencia sobre la importancia del medio ambiente, y de la importancia de los esfuerzos de conservación, es fundamental que las personas conozcan las especies y la enorme biodiversidad que tenemos y que aún queda por describir. Una cita atribuida a Baba Dium, un ingeniero forestal de Senegal (1968), dice: “Al final conservaremos solo lo que amamos, amamos solo lo que entendemos, y entendemos solo lo que se nos enseña”. El arte, la artesanía, la ciencia, son todas maneras en que podemos aprender, enseñar, comunicarnos y hacer sentido de la vida y el mundo que habitamos.

 

“El arte, la artesanía, la ciencia, son todas maneras en que podemos aprender, enseñar, comunicarnos y hacer sentido de la vida y el mundo que habitamos”.

 

ARTE & CIENCIA

 

¿Quiénes son tus referentes en esta unión arte & ciencia?

En mi infancia, aluciné con Leonardo da Vinci y el hombre y mujer del Renacimiento, que desarrolla múltiples aspectos de su persona de manera integral. También ilustradores naturalistas, como María Sibylla, quienes recorrían el mundo observando y dibujando especies no descritas. Algunos artistas contemporáneos, como Maya Lin, quien tiene unos trabajos con Biodiversidad; la australiana Fiona Margaret Hall, con su proyecto Tender, que replicó nidos de pájaros con billetes de dólar hechos tiritas, reflexionando sobre el consumismo, la economía y la pérdida de hábitat. También, hay muchos artistas artesanos que son fuente de mi inspiración, me encanta tener platos y objetos creados por personas que siguen una larga tradición familiar y cuyo arte lo aprendieron al mismo tiempo que hablar y caminar.

 

¿Cuáles son los ejemplos de unión ciencia y arte que más llaman tu atención?
Los naturalistas de los siglos XVII, XVIII y XIX, por el hecho de que en esos años no existía la separación entre arte y ciencia que la mayoría considera normal hoy en día. Antes arte y ciencia era todo un continuo. En la actualidad, definitivamente las esculturas de Jason de Caires Taylor, generadoras de arrecife de coral, que mezclan conservación, ecoturismo, belleza y reflexión. Vi imágenes de su trabajo cuando se me estaba ocurriendo meter algunas piezas de greda al agua de mar en los laboratorios para que se le pegaran organismos; de hecho, hay unas esculturas mías que llevan más de cinco años en los acuarios de mi mentor en EE.UU. sirviendo de hábitat a algunos organismos. Pero, me di cuenta —como suele suceder— de que a alguien ya se le había ocurrido hacer eso, a una escala mucho mayor y hace ya mucho tiempo. Su trabajo es inspirador.

 

PEDAGOGÍA CIENTÍFICA

La científica explica que en la investigación pedagógica en todo tipo de disciplinas y en todas las edades, se ha encontrado una influencia significativa y positiva en el aprendizaje, cuando se incorpora el arte dentro del currículo. “No es sólo un complemento o actividad de apoyo, es una manera de enseñar más integral. He estado de a poco integrando ciertas actividades en algunos de los cursos que me ha tocado enseñar, y es mi motivación actual producir material e instancias en las que pueda integrar más el arte a la ciencia durante  e aprendizaje, en forma más constante”. Para eso, estoy trabajando en mi sitio www. fernandaoyarzun.com”.

 

¿Cómo el arte facilita el aprendizaje de las ciencias?
A nivel universitario, en biología y zoología se ha visto, por ejemplo, que es posible entender mejor errores de concepto que tienen los estudiantes si se les hace dibujar un diagrama de un proceso, o que hay una mejor comprensión de un organismo si lo dibujan directamente al observarlo por el microscopio a que si lo fotografían o sólo lo ven. Esquemas y mapas mentales ayudan a unir conceptos, relacionar ideas y entender de manera más profunda contenido teórico. Después de todo, no hay razón para que una hora de clases sea aburrida. El aprendizaje viene del estudiante, los profesores sólo apoyamos y ayudamos en el proceso; si un alumno está motivado, concentrado y activamente investigando o desarrollando algo, es mucho más probable que aprenda, a que si está pasivamente sentado escuchando a alguien hablar.